miércoles, 6 de marzo de 2019

Un novio para mi mujer

Ya desde chico, me sentí fuera del sistema. Había algo que no me cerraba.
Ya decía desde purrete, no me pienso casar, a los 50 voy a andar con dos morochas de 25.
Hoy en día, ando con una de 29 y una de 10, por ahí nomás...

La más jovencita es la más fiel. Siempre está lista. La otra morocha, la gordita, tiene sus achaques, que le han cedido los años y los km recorridos, pero no se queja, ahí está, lista para salir de gira.

Volviendo al tema, esto de trabajar hasta los 60, para empezar a disfrutar, no es para mí.
Me llevó algunos años, pero a los 30 decidí que había que hacer un cambio.
Y empecé a salir con una jovencita, de nombre Honda, que en la primera salida, me acompañó de Buenos Aires a Trelew.
Como no me voy a enamorar, si está tan loca como yo! 3000 km juntos a la par.
A partir de ahí fuimos juntos a todos lados, Entre Ríos, Córdoba, San Luis, incontables escapadas a La costa.
Y juntos conocimos un montón de amigos, fuimos a miles de asados juntos, sufrimos la lluvia, y el viento, pero siempre juntos.

Y ahí estamos, ya no compartimos rutas, porque ya está cansada, le dejo ese lugar, a "la otra".

La otra, ja, un camión con acoplado. Flaca, alta, de tacos, y con carácter, que le voy a hacer, soy un romántico, me la llevé hasta el fin del mundo. Falcon 400 se llamaba. Anduvimos por ríos, glaciares, sierras, montaña, calores, heladas.
Tuvimos altibajos, como en toda historia, pero nos llevamos bien. Y aunque ya no andamos juntos, y ya pasaron 3 años de la última vez que salimos a pasear, todavía la extraño.

Se fue un diciembre, cuando me vio obnubilado, por una gordita, ese amor eterno de toda la vida, esa que esperaste conocer desde pequeño, esa, que me tiene a mal traer, de acá para allá con sus achaques, y sus mambos, pero que en el fondo, yo se que me quiere. Y yo un poquito también la quiero todavía.
Hemos andado por las sierras, visitando lugares nuevos, hemos conocido nuevos amigos, y despedido a uno, hemos pasado, juntos, un tiempo que estuvo internada, maltrecha, pero a poco se fue recuperando. Y hoy lo que más quiere es salir a pasear.

Así que más puedo hacer, si no es, sacarla, a dar una vuelta, a ella le apasiona.
Y si, ya es hora, se la voy a presentar a mis amigos, a la gordita, la voy a llevar a Baires, a dar unas vueltas, comer algunos asados, visitar algunos parientes, y algunos amigos. Tranka, paseando, porque ya está grande, y recién sale del hospital.

Pero con todo, porque es una de las últimas, pronto, se va a ir, me ha dicho, que sabe que no puede atarme, que soy un pájaro libre en busca de la libertad, y que me quiere lo suficiente como para verme libre.

Así que hoy nomás, salimos en una de las últimas giras, y de paso, le buscamos un novio, si, porque yo la quiero ver feliz, ella necesita alguien que la mime y se quede con ella hasta el último día. Y yo no puedo, necesito volar, y si, extraño la flaca, esa de tacos, con la que nos metimos al barro. Así que hoy empieza la búsqueda de un novio para mi mujer, la gordita, la Vúlcan.

Continuará...

PD: Hay una de la que no hablo, mi primer amor, pero no digo nada, porque esa, esa antes andaba con mi hermano ;)