jueves, 5 de diciembre de 2013

Madurar no es opcional. Es obligación. Empecemos.

Hola. Te hablo a vos. Si a vos que estás leyendo. A vos que estás escribiendo. A todos los que tenés alrededor.

Hace tiempo que se vienen dando charlas entre amigos y colegas.
Generalmente surgen a partir de actividades reaccionarias a eventos que nos afectan.
El común denominador de estas charlas es que no reaccionamos si no nos afecta.

Es verdad.
Funciona? Lamentablemente no.
Somos un pueblo, una sociedad, un gobierno, una persona.

Debemos recuperar los valores que perdimos. Debemos recuperar el valor del trabajo, del respeto, y del honor.
Debemos empezar a prevenir con un plan de acción. No a reaccionar.
Tenemos que terminar con la reacción. Tenemos que empezar a exigir lo que es correcto sin importar si nos afecta o no.

Empecemos a exigir. Es nuestro deber como conciudadanos cuidarnos mutuamente y exigir lo correcto.
Por que es lo correcto. No porque te afecta.
Hoy le afecta a un vecino de otra provincia. Mañana a un vecino de otro partido. Pasado a un vecino del barrio.
Hasta que te afecta a vos, a mi.

No podemos seguir esperando a que nos afecte para decir, esto está mal. Eso no corresponde.
Empecemos a levantar la mano. Empecemos a actuar. Dejemos de reaccionar.
A lo largo de los años nos hemos vuelto más egoistas, y dejamos de mirar alrededor.
Solo miramos para adentro, y nos olvidamos que hay un mundo de gente que si no esta bien, en algún momento nosotros tampoco vamos a estar bien.

No podemos darnos una panzada, y comer hasta vomitar solo porque podemos, cuando hay gente que no tiene para comer.
No podemos tener la calefacción al mango porque podemos, mientras hay gente muriendo de frío en la calle.
No podemos seguir consumiendo soja, cuando hay gente que muere, por la contaminación que se genera del cultivo.
No podemos seguir comprando zapatillas de dos lucas, cuando hay gente que camina descalza en el barro.
No podemos seguir derrochando, mientras hay gente que muere porque no tiene nada.

Empecemos a entender, que estamos de regalo acá. Que no somos dueños de nada.
Empecemos a entender, que por más que hoy tengamos la posibilidad de trabajar y que te puedas dar un lujo, mañana te podes quedar sin trabajo y terminar a la par de los que no tienen nada y que hoy desprecias, al olvidarlos.
Empecemos a comprender, que si estás leyendo esto, estás mucho mejor que mucha gente.
Tenemos suerte. Si tenemos suerte de estar donde estamos y no donde están muchos otros.

Si, hay gente que elije estar mal. Pero hay mucha gente que no tiene, ni tuvo la posibilidad de elegir.
Si tuvimos la posibilidad de elegir, somos afortunado al lado de muchos.
Empecemos a darnos cuenta. Lo que tenemos es mucho, y hay muchos que tienen muy poco, hay muchos que no tienen nada.
En nuestor barrio, en nuestra escuela, en nuestra gente. Alguien esta peor que nosotros.
Siempre va a haber alguien que esta peor que nosotros. Dejemos de mirar para arriba, y empecemos a mirar hacia abajo.

Empecemos a hacer, un poquito cada uno. Desde tu lugar. Desde tu barrio. Desde tu club. Desde tu gente.
Empecemos.
Dejemos de esperar a que otro haga. Empecemos nosotros.

¿No sabemos cómo? ¿En serio no sabemos? Si sabemos.

Es muy fácil.

Salgamos a caminar por el barrio. Llevemos un termo de agua caliente y un mate.
Cuando veamos una persona muerta de frío durmiendo en la calle démosle un mate caliente.
Charlemos con esa persona, escuchemos su historia. Aprendamos.
Sigamos caminando. Hay un semáforo que no anda. Llamemos a la municipalidad.
Seguimos caminando. Hay una botella en el piso. La levantamos y la tiramos en un cesto.
Y así podemos seguir. De mil formas. Hay mucho para hacer.

Podemos hacer mucho. Empecemos de a poco. Con una sonrisa.
Subamos al colectivo y saludemos al chofer, que está todo el día arriba del colectivo para que nosotros podamos ir a trabajar.

Cuando caminamos por la calle, y la persona de frente levante la vista, sonriamos. Regalemos una sonrisa.
No cuesta nada. No insume tiempo. No nos afecta en nada. Gratis, y le cambiamos por un segundo la realidad al otro.

Esa realidad que nos llevó a andar como si no existiera nadie, y estuviéramos solos en este mundo.
Empecemos por algo.

Hay algo mal. El estado no hace lo que debería. Empezá a charlar con tus vecinos. Organizate.
Empecemos a reclamarle al estado. EMPECEMOS A RECLAMARLE AL ESTADO.
Están ahí por y para nosotros. Tienen una obligación para y con nosotros.

No esperemos a que nos afecte algo. Accionemos cuando algo está mal. No importa si nos afecta. Le esta afectando a alguien por el solo hecho de estar mal.

Metámonos en la cabeza que es nuestro deber. Nuestra responsabilidad. Nuestra obligación hacer que las cosas se hagan bien.

BIEN. NO MAL. BIEN.

Un chico de 4 años se da cuenta si algo esta bien o mal. No podemos seguir haciendo de cuenta que no sabemos y dejar que todo se haga mal.
Es irresponsable. Es incorrecto. ESTA MAL.
Empecemos. Paso a paso. Una cosa a la vez. Contagiemos a los demás, con nuestros actos. Sin hablar. Sin arreglar el mundo en un bar.

Arreglemos el mundo desde nuestro lugar. Alguien tiene que empezar. Empecemos. Maduremos. Dejemos la infancia, y empecemos a hacer.
Madurar no es una opción. Es una obligación.