domingo, 19 de julio de 2009

No hay que buscar para encontrar

No busques algo que no conoces,
no pierdas tu energía en lo que ves,
sino en lo que sentís.

Disfrutá de cada sensación,
lo que te inspira cada persona,
mostrá lo que provoca en vos.

Dejate ver, abri tu mente y tu corazón,
deja que la gente te conozca como sos,
rompe ese escudo, y dejate ser.

En algún momento esa persona,
que está buscandote te va a ver,
te va a reconocer, inmediatamente.

Esa persona va a estar como vos,
a la vista, mostrandose, siendo uno mismo,
viviendo cada instante.

Ese momento va a llegar,
en la vida de todas aquellas personas,
que no lo busquen,
que no pretendan,
que no ansíen.

Va a llegar a aquellos,
que simplemente son como son,
y se muestran tal cual.

Olvidate de cuidarte de lo que ya te pasó,
pero está alerta,
tenes que tener claro lo que te pasó y porque,
filtrá, elegí, con selección, con la cabeza,
y con el corazón.

La cabeza sola no es más que una computadora,
y el corazón por si solo no es mas que un animal,
pero si ambos se complementan y se ayudan,
te va a llegar eso de lo que te hablo.

Eso que hoy creo me llega a mí,
eso que si ambos cuidamos y entendemos,
si ambos sacamos el escudo que llevamos,
nos vamos a sentir tan inocentes, y tan desnudos,
como la primera vez que vivimos ese primer beso,
esas primeras caricias.

Y vas a sentir que junto a esa persona,
cuando los dos son uno solo,
valen más que todo el universo junto,
y el resto del mundo no tendrá sentido otra vez,
si dejan de ser uno solo.

Mario Daniel Pipieri
Domingo 19 de Julio de 2009